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OCTUBRE 2020 
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APRENDAMOS A SER FELICES

Todos nacemos dentro de un sistema familiar en el cual aprendemos: costumbres, hábitos, maneras de comunicarnos, creencias y estilos de pensar.

Este aprendizaje por medio de la observación es muy potente ya que se produce de manera inconsciente y de esta forma queda internalizado en nosotros como una verdad absoluta: “La verdad”.

De esta manera podemos adquirir estilos ansiosos, miedosos, depresivos o negativos de pensar la realidad.

Estas “ideas negativas” han sido estudiadas y se les ha puesto el nombre de ideas irracionales. Ellas generan una emoción acorde con ese pensamiento, es decir un pensamiento negativo genera una emoción negativa.

Estas creencias irracionales son falsas ya que son exageradas, no se basan en datos objetivos, no son realistas, son inútiles, no ayudan a resolver problemas y producen un malestar emocional.

La principal distorsión del pensamiento es tomarse todo a la tremenda y anticipar desgracias.

Las creencias irracionales son secuencias que se repiten y perpetúan en el tiempo. Un estímulo genera un pensamiento, el cual genera una emoción y esta una acción.

Veamos un caso concreto de ejemplo:

“Me duele el estómago - puede ser cáncer - siento angustia - evito ir al doctor”. Esta secuencia se basa en una creencia irracional exagerada, no resuelve el problema y nos puede generar mucho malestar emocional e incluso físico.

Pero lo positivo de esto es que como esta secuencia es aprendida, también es posible desaprender.

Para esto debo tomar mayor conciencia del sesgo que utilizo para significar los estímulos, quizás veo sólo lo negativo y entonces me deprimo.

También puedo aprender a ver lo positivo, valorar lo que tengo, no lo que me falta. Esto generará una emoción positiva haciendo que me entusiasme, me active.

Veamos un ejemplo:

“Quedé sin trabajo - entonces soy libre - puedo generar un emprendimiento que me guste y entonces ser mi propio jefe - siento entusiasmo - me activo”.

En la medida que tomo mayor conciencia de mi estilo de pensar, puedo ser más objetivo, viendo la totalidad de la situación, no sólo lo negativo.

De esta manera puedo sacar conclusiones más realistas que me ayuden a ver las cosas de una manera más positiva que me de mayores posibilidades de salir adelante.

Así construir una vida más feliz depende de nosotros. Sólo debemos cambiar los lentes con que observamos la realidad.

Paulina Riera Rehren
Psicóloga Clínica
Sucursal Santiago Centro y Terapia Online
Centro de Terapia del Comportamiento